Creo que lo más emocionante de mi trabajo reside en descubrir cosas nuevas. Tal vez una boda en Casasimarro pudiera parecer algo anodino. Pues no es así. Todas las bodas tienen algo que las hace únicas. No sólo cambian de un país a otro, dentro del mismo país cambian de una zona a otra. En ésta ocasión una costumbre típica de la Mancha y que no se da en otras zonas es la de que el novio pase por casa de la novia a recogerla para acompañarla hasta la iglesia.

En ésta ocasión además aprovechamos la ocasión para preparar algo muy especial. ¿Habéis oído hablar del first look? Es una costumbre anglosajona en la que el novio y la novia se encuentran a solas antes de ir al altar. Es un momento íntimo y privado cargado de emociones. A mi me pareció un bonito momento, y cuando se encontraron hicimos salir a todos los invitados y familiares, y David esperó de espaldas… Algo bonito, emotivo y emocionante. La verdad es que es una costumbre que a mi me gusta, a pesar de la polémica que levanta.

Desde mi punto de vista no es lo único bueno de las bodas inglesas. Otra muy buena idea es la costumbre de la dama de honor y el “best man”, las personas de confianza de los novios. Ya no para reemplazar el papel de la madrina y el padrino tradicionales (que a mi me gustan más), sino para liberar a los novios de la pesada carga de organizar una boda. A los novios con los que tengo el placer de reunirme a menudo se lo recomiendo. Tener una persona de confianza en la que delegar responsabilidades os ayudará a disfrutar de vuestro día sin tantos agobios ni estrés.

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