Aquí encontraras una pequeña muestra de mis trabajos en bodas. El día de la boda me gusta trabajar sin llamar la atención, sin molestaros. No soy el típico fotógrafo que se pasa toda la boda diciendo: “¡Sonríe a cámara!”

Para mi eso es un error fatal. Prefiero trabajar sin ser visto, para poder mostraros los mejores momentos, emociones, anécdotas… Tal como pasan, sin interferir en ellas. Para ello os acompañaré durante todo el día de la boda, desde los preparativos de ambos hasta por lo menos una hora de barra libre.